Creo que el peor error que podemos cometer es querer concentrarnos demasiado en los “motivos” que tuvo para hacer la estupidez que hizo. Es evidente, por mucho, el proceso de degradación que estos actos han tenido con respecto a la forma y el fondo.
En lo que respecta a la historia general de sucesos así, no es raro que exista una postura que, en apariencia, motiva a esta gente a hacer lo que hace. Escriben sus manifiestos y listo, en apariencia, tienen su “justificación”. De un tiempo para acá, lo que estos negroides hacen es simple y llanamente una pose. No tienen ideas reales o un delirio al cual se aferren, pero sienten la necesidad de continuar un patrón, en este caso, de tener un “discurso” con el cual se explican a sí mismos lo irracional de sus actos. Pero no es la misma clase de explicación que haría un clittycel con su manifiesto, es la versión bastarda y sin esencia. La gente que enfoca la discusión del problema en “culpables” y no en las raíces, lo único que hace es alimentar la pelea entre la falsa dicotomía izquierda vs derecha, en el fondo de poco importa si lastimo a X o Y, porque es más importante hablar que sabor de facho o de revolucionario era.
El enfoque debería estar en el lado humano, pero, ¿a quién engañamos? Prepárense para los videos de radicalización de la derecha hechos por Jasciel y compañía.